Estamos a las puertas de llegar a la meta del 2022 🏃♀️y, como todo buen fin de año, merece la pena echar la vista atrás. 2022 ha sido un año complicado,
mucho más de lo que se esperaba. Precisamente, el año pasado estrenaba Finanzas sin miedo en Instagram hablando de los principales cinco hitos que se esperaba para 2022 y, aunque algunas de las predicciones que se hicieron para este año han fallado
o incluso no se podían llegar a imaginar 12 meses atrás, algunas otras se han cumplido
. Te invito a que me acompañes en este análisis de lo que ha sido, desde un punto de vista económico, 2022.
La pandemia queda atrás
Uno de los aciertos, aunque con pequeñas salvedades, de este año ha sido pensar que la pandemia del COVID–19 iba a rebajarse a una endemia. Es cierto que en Occidente nos hemos olvidado ya de lo cómoda o calentita que podía ser una mascarilla en el invierno. En China, en cambio, no ha sido hasta hace bien poco que se han levantado todas las restricciones ante las protestas de la población y a un coste enorme.
La pandemia y el COVID-19 podemos confirmar que han quedado en un segundo plano en nuestras vidas, gracias a las vacunas. 💉 Gracias a ello la economía, y también nuestras vidas, ha vuelto a la normalidad.
La inflación continúa repuntando
Una de las previsiones que más se ha fallado en los últimos años ha sido en torno a la inflación. Se pensaba que ya se había alcanzado el máximo en 2021, que en 2022 la inflación volvería a situarse en niveles más «normales», en coherencia con los objetivos de los bancos centrales… Solo hay que acercarse al supermercado para darse cuenta que esto no se ha cumplido. La cesta de la compra se ha encarecido de forma notable durante este último año, con pocas excepciones que no hayan contribuido a ello.
El shock energético al que hemos asistido, especialmente intenso en Europa, ha evitado que esta previsión se cumpliese, con unas tasas de inflación que han llegado a superar el 10% en países del área euro acostumbrados a tasas de inflación cercanas al 0% antes de la pandemia.
Los bancos centrales no defraudan
Los bancos centrales tienen como objetivo controlar los precios: que la inflación sea baja y predecible.
Podemos pensar que han fallado en su cometido, pero la realidad es que han hecho lo que se esperaba de ellos.
En todos los países del mundo, con muy leves excepciones, los bancos centrales ha llevado a cabo intensas subidas de tipos de interés. Esta respuesta ha sido coherente con la situación a la que hacían frente.
Sin embargo, es cierto que no han conseguido cerrar el año con el trabajo hecho. Como antes mencionamos, la inflación aún se mantienen en niveles elevados, lo que seguirá forzando a que los tipos de interés sigan subiendo. 📈
Las viejas energías reviven
La factura de la luz sigue siendo un quebradero de cabeza en medio de una crisis energética que afecta especialmente a Europa. A pesar de ello, lejos de fomentar las energías limpias, se ha vuelto a revivir las energías más sucias que hemos tenido, como el carbón.
También podríamos mencionar el eterno debate sobre si la energía nuclear puede o no considerarse energía limpia.
Fomentar las energías limpias sigue siendo una de las asignaturas pendientes ✍️ a nivel global y en Europa en particular, un aspecto que es especialmente preocupante y clave para garantizar nuestra calidad de vida.
El principio del fin de los criptoactivos
La quiebra de FTX, la tercera plataforma de intercambio de criptodivisas, ha hecho bajar de manera significativa el valor de estos activos y, consecuentemente, el peso de estos nuevos mercados. 📉
Bitcoin apunta a un cierre en niveles de 2020, en torno a los 15.000 dólares, mientras que el mercado total de criptodivisas supone ahora en torno a la mitad del peso que tenía hace un año en capitalización.
Como escribimos en estas páginas y puedes consultar en «¿Qué son los criptoactivos?» y «La volatilidad de los criptoactivos«, no es oro todo lo que reluce. 💎
El gran imprevisto
Algo que nadie podía predecir era que, a las puertas de la Unión Europea y en pleno siglo XXI, iba a estallar una guerra. Sin embargo, al igual que ha ocurrido en otros episodios de la historia, una guerra no tiende a tener excesivo impacto en los mercados financieros.
Uno de los peores meses en los mercados financieros fue enero, justo antes de la invasión rusa y, más allá del impacto inicial, en el conjunto del año apenas ha habido un comportamiento en los activos que pueda otorgarse a la guerra.
A nivel económico, más allá de las economías enfrentadas, las sanciones impuestos a nivel internacional sí han tenido cierto impacto en el comercio y los precios. Además, cabría pensar que puedan extenderse en el tiempo, independientemente de cuándo dure el conflicto.
Aunque sólo se hayan acertado la mitad y no se hayan previsto algunos de los acontecimientos económicos, no creas que voy a quedarme de brazos cruzados y no tratar de adivinar qué nos deparará en 2023.
Tan interesante es vivirlo como tratar de adelantarse. 🔮