Seguro que no te pilla por sorpresa la noticia 🗞️de que España está a las puertas de unas elecciones generales 🗳️. Hemos enlazado la campaña electoral de las locales y municipales con la precampaña y bien pareciera que llevamos meses inmersos en estas elecciones… 😵💫
No obstante, con tanta información de debates, periódicos y otras fuentes, merece la pena analizar las propuestas económicas 🔍 de los diferentes candidatos a la presidencia. Empezamos a analizar una de las propuestas más mediáticas: la del grupo SUMAR, que hace semanas anunciaba una herencia universal. 💶
¿Qué es exactamente esta ayuda? ¿Es viable? ¿Funcionaría? ¡Vamos a ello! 👇
La propuesta
El primer titular que lanzó SUMAR fue que aquellos jóvenes que cumpliesen 18 años adquirían el derecho a recibir una ayuda de 20.000 euros para estudiar o emprender 🧑🎓, lo que han bautizado en su programa electoral como “herencia universal” 🌐.
Así visto, puede parecer una ayuda directa, no condicionada y que todo apunta a que no se necesitará de un papeleo infinito para poder acceder a la misma: así es como el grupo lo avanza.
La letra pequeña 🔍 es que sí parece existir una condición: cinco años de asesoramiento y acompañamiento técnico. Y un matiz que la propia Yolanda Díaz dejó para el final de su hilo explicativo en twitter: la entrega de los 20.000 euros al cumplir los 23.
Esta ayuda se estima que supondrá un gasto de 10.000 millones de euros 💰, sólo teniendo en cuenta el desembolso de los 20.000 euros, pero no considerando los probables gastos que se derivarían de esos programas de asesoramiento y acompañamiento técnico.
En este punto la pregunta es clara: ¿de dónde van a salir los más de 10.000 millones de euros? 🧐
La financiación
SUMAR plantea un incremento de la presión fiscal en su programa electoral. La presión fiscal es el porcentaje de ingresos que las personas y empresas dedicarían al pago de impuestos. En otras palabras, cuánto nos aprieta el cinturón Hacienda. 😥
Específicamente, para la financiación de la herencia universal, SUMAR plantea la creación de un Impuesto a las Grandes Fortunas, que se ha comparado habitualmente con el actual Impuesto sobre Patrimonio.
Según datos del ministerio de Hacienda, el Impuesto de Patrimonio ha recaudado 1.200 millones en el último año para el que hay datos (2020). Multiplicar por 10 este impuesto, sin que haya un efecto huida de las grandes fortunas, sería una hazaña digna de Hércules. 💪
Es posible que por ese motivo SUMAR plantee subidas impositivas para el resto de gravámenes existentes. Por un lado se recoge en su programa electoral un incremento del IRPF para las rentas más altas, incrementando los tramos a partir de los 120.000 euros de ingresos y equiparar los tipos impositivos de las rentas del ahorro (más bajas, precisamente para fomentar el ahorro) a las rentas del trabajo. Por otra parte, se plantean otras reformas de impuestos como el de Bienes Inmuebles, Transacciones financieras, de Sociedades y muchos otros, todas en la misma dirección: incrementar la presión fiscal, principalmente a rentas altas y grandes fortunas.
En definitiva, el riesgo de que esta medida suponga un incremento del déficit del Estado es elevado, planteando dudas sobre si la Comisión Europea pudiera tener que decir algo al respecto. 🤔
¿Funcionaría?
Dejando a un lado la financiación, la pregunta clave es ¿podría funcionar?
Las ayudas directas tienen, históricamente, un mayor impacto en los ciudadanos frente a aquellas condicionadas. El Blog Salmón, recientemente, hizo un resumen precisamente de todos aquellos estudios y experimentos que avalan esta idea. Por lo general, si alguien necesita de ayuda económica, necesita que le ofrezcan ese dinero sin condiciones para poder destinarla a aquello que realmente precisa. 💶 Sin embargo, su carácter universal llevaría a que alcance a aquellas personas que realmente lo necesiten, pero también muchas otras que no.
La herencia universal que plantea SUMAR, aunque se publicita como una ayuda para estudiar o aprender, apunta a una ayuda sin condición: una ayuda económica para que los jóvenes puedan integrarse en la vida adulta. No obstante, va a ser una ayuda que incluye algún tipo de asesoramiento y guía, sin quedar demasiado claro (por el momento) si será condición o servicio adicional. Las dudas en este punto pueden ser infinitas: ¿quién va a ofrecer ese asesoramiento? ¿Lo asumirán funcionarios públicos? ¿Voluntarios? ¿Empresas? ¿Expertos?
Y quizá la mayor dudas de todas: ¿existe otro uso más productivo y necesario al que puedan destinarse esos 10.000 millones de euros? 🧐
¡Te escucho en comentarios! 👇